Desde que me acuerdo, Nenucho me llevaba al club. Tenía 3 años y yo era el más grande entre los hermanos, así que empecé a ir al club cuando estaba por calle 25, a la cancha, a la pista, después empezamos a ir adonde ahora está la Mutual y la farmacia.
Desde que me acuerdo, mi viejo iba al club, a veces discutíamos y con el paso del tiempo me di cuenta de que Nenu laburaba para el bien de todos, tanto para el club como para la comunidad. Argentino era su primera casa, no la segunda. Era un tipo buenísimo, hablaba con todo el mundo, trataba siempre de encontrar un punto medio, pero a su vez era un calentón, el temperamento que tenía mi viejo lo tenemos los tres también. Si bien era un tipo muy respetado, él tenía un perfil bajo a la hora de ser líder y se metía en el medio del batallón, era mucho de ejecutar. No sé si era un gran líder, le gustaba estar en el medio del malón, a veces tomaba las riendas pero era más de ir con el grueso de la gente. Le daba los mismo dar un discurso, agarrar la pala o hacer choripanes, él daba todo por Argentino. Era un tipo con un corazón bárbaro, daba lo que no tenía por el club, por sus amigos y por su ciudad. Tenía un lema, “yo tengo un montón de cosas porque mi pueblo me permitió tenerlo y de alguna manera se lo tengo que devolver”.
Siempre nos insistió para que participemos del club, una de las mejores cosas que tenía es que te dejaba hacer, creyendo que todos íbamos a hacer las cosas lo mejor posible, era un tipo que te daba toda la confianza, eso sí, no había que irle de atrás por que era muy rencoroso, siempre inculcó la honestidad y el respeto a los demás, fue una persona muy derecha.
Me acuerdo que una vez lo citaron del colegio porque yo no estudiaba, fue a las 8 de la mañana conmigo y la profesora le dijo que yo no estudiaba y no era que no sabía, es que no estudiaba directamente y Nenucho le dijo: ¿Pero a usted alguna vez le faltó el respeto? No, no, eso nunca, le responde. Entonces mi viejo le dice: entonces hágalo repetir, mientras que no le falte el respeto, cuando le falte el respeto me avisa. El respeto para él era palabra mayor.
Adonde fuese, tenía amigos, lo conocían todos.
Mi vieja se la bancó siempre, no era de ir mucho al club, demasiado tenía para renegar con los tres pibes y empezó a ir cuando ya nosotros éramos más grandes.
Te aseguro que le dedicaba más tiempo a la Mutual y al Club que a su propio negocio.
Si Nenucho no hubiera estado en Argentino hubiera estado en otro club, en algún lado tenía que estar, era un tipo muy social.
A veces discutíamos porque yo notaba que renegaba mucho con el club, pero con el tiempo me di cuenta que era feliz de esa manera, eso era lo que él quería.
En épocas difíciles en lo económico, solíamos tener diferencias por la plata, y me decía, “vení a mirar los números yo no pongo un mango en el club”, hoy en día me doy cuenta más que nunca que era todo verso, pero era feliz así.
Personalmente tuve un impasse con el club, y cuando volví arranqué en la Mutual porque me sentí con el compromiso de que mi viejo había dejado la vida por ella, la Mutual era un hijo más para él, creo que le llevó muchos años de vida.
Me acuerdo que nos mandaba a cobrar entradas al autódromo y antes de salir nos daba la plata para pagar las nuestras, él nos mandaba a laburar al club pero nosotros pagábamos la entrada, en la cancha también nos obligaba a pagarlas y si consumíamos algo del buffet lo teníamos que pagar.
Al mes o menos que había fallecido Nenucho, yo estaba en un bar de Las Rosas, y un mozo que lo conocía a mi viejo porque había sido delegado de alguno de los clubes de allá, se acercó a la mesa y el dueño del bar le dijo: “Cabezón”, te presento a este chico, vos lo debes conocer, es el hijo de Nenucho. El mozo medio como sorprendido me miró y me dijo, “Nene, que tarea difícil te toca a vos, reemplazar a tu viejo en la vida”.
En pocas palabras, UN CAPO.
Empecé a trabajar en Argentino oficialmente con la pavimentación del Autódromo, en el año `76. Fue la primera actividad formal que realicé en ese momento, y ahí estaba, por supuesto, Nenucho. Era una de las cabezas, no la principal, porque en esos momentos todavía estaban Eduardo y Aldo, que eran los dirigentes más viejos, los más convocantes. Nenucho ya tenía una participación activa en ese momento. Tengo la imagen de Aldo Oglietti subido en el tractor y Nenucho en la niveladora compactando el piso de tierra. Estamos hablando de treinta y pico de años atrás, o sea que caminamos bastante juntos en Argentino con Nenucho. Realmente creo que fue una excelente persona, un gran dirigente y los años que compartimos dentro del club juntos, nos hizo tener una gran amistad. Era una persona a la cual yo he apreciado muchísimo, nos hemos peleado, discrepado un montón de veces y hemos coincidido más de lo que discutimos. Pero Nenucho tenía algo, Argentino era su vida. Era una persona que cuando uno discrepaba o no coincidíamos en algunas cosas era fundamentalmente porque los dos veíamos de distinta manera lo mejor para Argentino. Tantas cosas positivas, es lo que uno tiene como recuerdo, era un tipo que estuvo siempre en el momento en el que se lo necesitó, fue un referente, uno de esos grandes dirigentes que pasa el tiempo y no están pero quedan, hay algo que hicieron, alguna anécdota para contar pero siempre están presentes.
Creo que calificar a Nenucho o enmarcarlo en algo es imposible. Realmente fue tanto lo que dio por el club, tantos años que la mejor forma de recordarlo es como una persona que tenía una bondad especial, emprendedor, un tipo que rezongaba pero que en definitiva sabía trabajar en grupo, sabía imponer sus ideas por las buenas. Tenía muchísimas cualidades. Tenía una condición de líder natural. Una excelente persona.
Dentro de los tipos de dirigentes, hay gente que está a veces, hay gente que está cuando las necesitas y hay gente que está siempre; y Nenucho era de los que están siempre, sea el evento que sea: desde una carrera a nivel nacional a una cena que se hacía para una determinada actividad del club. No había que llamarlo, era gente que estaba.
Él fue uno de los que trabajó en la creación de la Mutual, junto con Idelio Fantuzzi. Nenucho fue uno de los impulsores de la Mutual Interclubes, que en su momento lo vio y se la jugó, realmente trabajó mucho. Fue un líder, un visionario, que veía lo mejor primero que otros o las cosas que veía, salían. Son todos calificativos que uno lo puede resumir en un dirigente que dejó su huella.
No es tarea fácil hablar de alguien tan importante para la historia del club, como tampoco resumirlo en pocas palabras. Dios quiso que Nenucho fuera Celeste, y yo tuve la fortuna de conocerlo en casi todas las facetas que tiene una persona. Así fue, en el ámbito: como dirigente y paralelamente a eso: un incondicional amigo; en cuanto a mi trabajo en la mutual, fue Presidente y a la vez un compañero más, y puedo decir a viva voz ¡cuanta falta hace esa clase de gente en lugares donde se toman decisiones importantes!, ya sea a nivel institucional, comunidad o país. El Nenu era una persona de palabra, de buenos valores, honesto, respetuoso, muy trabajador, emprendedor, y muy pero muy identificado con su querido Argentino. Hoy, si bien no está físicamente entre nosotros, tenemos la suerte que les inculcó a sus hijos su inmenso amor por estos colores, entonces nos queda esa herencia. Ellos, junto a otras personas que tienen mucho que ver con nuestro querido “Nenucho” en la actualidad, con o sin errores , pero “haciendo incansablemente”, me dan la tranquilidad de que Argentino seguirá creciendo y siendo el gran club que llevo en mi corazón.
Fue un tipo que me marcó mucho acá adentro. Cada vez que hablo de Nenucho me emociono. Lo conocí en el año `85, cuando me llamaron para armar una sala de prensa en el Autódromo porque colaboraba en LT8. Me acuerdo que llegué un sábado y Sergio López me dijo vení, vamos a conocer el Autódromo. Ahí vi a alguien con un tractor arando a la salida del curvón, me parece verlo, y ¿quien era? Nenucho. Era un grande, un fenómeno, acá en el club no conocí a un tipo como él. Siempre dispuesto a todo, nunca un problema para nada. Tuve la suerte de viajar con él a Buenos Aires, era el único que ponía el auto. Vos le decías, mirá necesitamos esto, lo otro y se mataba para conseguírtelo. Debería haber delegado más, él se ocupaba de todo. No tenés idea de lo que renegó ese hombre en el Autódromo con el tema de la electricidad. Venía mucha gente, había demasiado consumo y las instalaciones no estaban preparadas para eso. Un grande, realmente, un grande. Ni veía las carreras, problema que había, problema que solucionaba, era todo laburo. Un personaje como pocos. A un banderillero se le rompía la bandera y llamaba a Nenucho.
Por suerte, los hijos tienen bastante de él, están mezclados pero todos tienen la sangre de su papá.
Nelly, una ídola total. Nenucho vivía en Argentino, un incondicional total, ni te cuento cuando era presidente del club y de la Mutual, se tuvo que bancar los problemas de la Mutual. Era un apasionado por todos los deportes, le gustaba más el fútbol, pero de todas maneras por el automovilismo hacía lo imposible.
Con Nenucho y Sergio López viajabamos a Buenos Aires y me hacían morir de risa esos dos, eran unos personajes.
Si había que picar cebollas, poner un tejido, o agarrar la pala, era el primero. Una persona muy especial. Era un tipo que se interesaba por tu vida, cosa que no es muy común. Muy instruido, sabía de todo.
Una vez se había organizado una carrera de TC 2000, y fue gente del club a hablar con el promotor de la categoría, Nenucho no había podido ir y estaban ajustando cuestiones económicas, organizativas, hasta que el tipo dijo que estaba todo bien. “Si está Bollatti atrás de todo esto no se habla más”. Le tenían confianza porque él se la había sabido ganar. No era un aventurero, lo demostraba en todos sus actos.
Mientras estuvo con el tema del Autódromo, los contratos se firmaban después de las carreras, eso da una imagen de lo que él era. Jamás te decía que no, un tipo muy generoso, muy especial. Se puede hablar días enteros de Nenucho, de su hombría de bien, de su generosidad. Era un tipo que hablaba con el corazón, un tipo que decía: “vamos a hacer esto” y tenía una tropa atrás, aparte laburaba.
Si hoy estaría acá, se pondría triste por el árbol que se cayó; y después hubiera plantado 10 más. Era un tipo que no se tendría que haber ido nunca.
Nota publicada por CELESTE DE CORAZÓN. Gracias por autorizarnos a reproducirla.

7 comentarios:
SIMPLEMENTE UN GRANDE!!!!!!!!!
che y noticias de futbol de argenfrio para cuando????
celeste de corazon?????
unos jugaron en el lobo, otros volvieron a la cancha despues de años amagando con cruzar la vereda, etc.
leprosos panqueques.
4/9/05 todavia siento el estallido del lado visitante jajajajjaja
ESE QUE OPINO SEGUNDO ES UN BOBO...; NENUCHO UN EJEMPLO A SEGUIR, LASTIMA QUE SE HAYA IDO TAN TEMPRANO.-
al comentario de las 11:17irrespetuoso, simplemente, se nota la ignorancia
TODO LO QUE OCUPO ESTA NOTA, QUE DE PASO NO LA LEE NADIEEEEE,
PORQUE NO LA PUBLICARON EN LA REVISTITSTA DE MORONDANGA QUE TIENEN UDS.
DE ULTIMA ES NOTICIAS PARA LOS LEPROSOS, QUEM E IMPORTA A MI
NO SE NOTA QUE ESTA RADIO ES DE AAC.,
PARA NADA,
comentario del 19 de noviembre a las 20:07, te pregunto: si no te interesa esta nota, ¿para qué publicas un comentario sobre la misma? De nada sirve mentirse a uno mismo!!!
Que pena que me dan los comentarios de estos nenes de mama de esa agrupacion , no son nada mas que eso , pero son tan pobres que lo unico que tienen es dinero
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