EL VALOR DEL PERIODISMO
Cuando se encumbran las banderas del periodismo surgen a la sazón dos costados: uno habla de la preclaridad de los conceptos desprendidos de una consecuente objetividad de la información; el otro, en cambio, es un periodismo oscuro. Un periodismo que nace y muere en la corrupción de las palabras y de la compraventa de ideales y voluntades.
Al primero se lo tratará de corromper, luego de amordazar; por lo que es una tarea harto difícil poder enunciarlo a voz clara y firme; pero si no es blandiendo la espada de la verdad, ¿de qué otro modo podemos imaginar la noble acción del periodista?
Porque existe, y lo sabemos, la pluma amarilla que tiñe la verdad en beneficio de algún zar poderoso que estimula, entre comillas, este accionar tramposo y lisonjero, y que gusta de jugar con la expectativa de la gente vendiéndole como realidad nada más que un virtual engañapichanga.
Estar sentado delante de un micrófono, o delante de la máquina de escribir o la computadora de la editorial de algún medio de comunicación masiva exige del hombre un absoluto control de su integridad y ética; requiere del individuo el dejar de lado sus pasiones personales y obliga a la razón intelectual de la imparcialidad; porque, desde allí, una mentira, una declaración infundada, una sospecha improbable, declarada como real, adquiere las características propias de un ciclón, capaz de arrancar de cuajo los más vastos cimientos de aquellos que creen en la palabra enunciada desde el periodismo.
Es por eso que el Día del Periodista no debe pasar desapercibido, porque no es casualidad que preclaros próceres de nuestra historia y nuestras letras hayan ejercido el "santo oficio" del periodismo; y hoy sirvan de nexo vinculante con nuestra educación y nuestra cultura.
Ellos son la mejor síntesis del compromiso indisoluble de un pueblo que quiere crecer y participar en la construcción de su propio destino porque entiende que la sociedad no es una institución abstracta que se reduce a una mera estructura legal agotándose en sistemas; sino que es esencialmente el conjunto de hombres y mujeres que las nutren día a día con la ética y silenciosa palabra de la tarea y el esfuerzo común.
Guillermo Almada
Guillermo Almada
2 comentarios:
no coincido en nada... el periodismo tambien integro las paginas mas oscuras de nuestra historia. CON LA MANO EN EL CORAZON... CONOCEN USTEDES ALGUN PERIODISTA O MEDIO INDEPENDIENTE REALMENTE???? SEGURO QUE SI CONOCEN PERIODISTAS QUE PARTICIPARON EN LA CRUEL DICTADURA??? POR LA PLATA BAILA EL MONO....pero como en todos los ambitos hay buenos y malos.
Si comparto plenamente lo que decis,por eso hoy por hoy la eleccion es nuestra,en todo sentido,y quizas cuando crezcamos como personas nos vamos a dar cuenta que el unico poder sin posicion alguna,es el voto y ese poder nadie nos obliga a inclinar nuestra decision,sino todo lo contrario nosotros podemos individualmente torcer el poder que cualquier persona ostente por negociados o coimas.
En todos lados pisas caca ojo no hay que pisar la que dejan los que viven de los que la pisan.
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