
Queridos amigos:
En la noche del 16 de julio y hasta las 5 hs. Del 17 he seguido las alternativas del debate en el parlamento, me sentía partícipe de una jornada que, como dijeron muchos de sus actores, sería HISTORICA. Y de hecho lo fue, ¡ cuánto aprendimos en estos largos días! Y parafraseando a los protagonistas en el senado, creo que habrá un antes y un después de este hito. Todos aprendimos, desde la presidenta y hasta el último ciudadano de nuestra patria. Personalmente me llevó a la convicción de que la “democracia” está en manos del pueblo, a que ya no podemos ejercer el voto como un mero acto cívico, de que debemos estudiar las plataformas de los candidatos, de no poner cualquier papel en el sobre y que, como dije en un escrito anterior tenemos que INVOLUCRARNOS.
Cuando subió este gobierno (al que no voté), me impresionó sobre todo la figura del vicepresidente y al que vi como “una figura decorativa” y hasta pensé en “un oportunista” (más viendo que era de otro partido). Pero, ayer me inspiró todo un sentimiento de empatía, tenía en sus manos, temblorosas en esos momentos, la responsabilidad de ser el “pacificador” de un conflicto tan largo y desgastador.
La alocución del último senador me hizo asustar, la forma en la que lo quería intimidar, sus palabras enceguecidas, sus convicciones equivocadas...
Y sobre todo la cita bíblica en la que dijo:”Jesús dijo a sus apóstoles, lo que tengan que hacer, háganlo ya” y por lo cual ya lo individualizaba con Judas. ¿Por qué con Judas? Porque traicionaba a Kirchner y quién más traidor que éste.(Las palabras de Jesús iban dirigidas a Judas, Jn.XIII, 27)
El vicepresidente Cobos, al que ya atacan en grafittis como traidor, ha cargado como Judas la culpa que condenó a Jesús a morir en la cruz, pero esa muerte permitió que el mundo se salve y tenga la vida eterna. Salvando las distancias y sin compararlos,por supuesto, Cobos salvó al país del caos o por lo menos puso paños fríos a una situación que nos llevaba por mal camino.
Apelo nuevamente a la sra. Presidenta para que comience a “gobernar con conciencia” (Con su conciencia) y no con caprichos y visiones equivocadas. A que escuche la voz del pueblo y actúe con sabiduría. Se lo deseo de corazón porque este país se lo merece, por todos y para todos, sin rencores, sin agresiones verbales innecesarias, pacificando porque ese es un rol: gobernar sembrando la paz y el consenso popular.
En el escrito anterior, cerré diciendo que Dios hará su parte, creo, sinceramente, que ya la está haciendo y que el vicepresidente fue el medio del que se valió para lograrlo.
¡Muchas gracias! Raquel Rosso
En la noche del 16 de julio y hasta las 5 hs. Del 17 he seguido las alternativas del debate en el parlamento, me sentía partícipe de una jornada que, como dijeron muchos de sus actores, sería HISTORICA. Y de hecho lo fue, ¡ cuánto aprendimos en estos largos días! Y parafraseando a los protagonistas en el senado, creo que habrá un antes y un después de este hito. Todos aprendimos, desde la presidenta y hasta el último ciudadano de nuestra patria. Personalmente me llevó a la convicción de que la “democracia” está en manos del pueblo, a que ya no podemos ejercer el voto como un mero acto cívico, de que debemos estudiar las plataformas de los candidatos, de no poner cualquier papel en el sobre y que, como dije en un escrito anterior tenemos que INVOLUCRARNOS.
Cuando subió este gobierno (al que no voté), me impresionó sobre todo la figura del vicepresidente y al que vi como “una figura decorativa” y hasta pensé en “un oportunista” (más viendo que era de otro partido). Pero, ayer me inspiró todo un sentimiento de empatía, tenía en sus manos, temblorosas en esos momentos, la responsabilidad de ser el “pacificador” de un conflicto tan largo y desgastador.
La alocución del último senador me hizo asustar, la forma en la que lo quería intimidar, sus palabras enceguecidas, sus convicciones equivocadas...
Y sobre todo la cita bíblica en la que dijo:”Jesús dijo a sus apóstoles, lo que tengan que hacer, háganlo ya” y por lo cual ya lo individualizaba con Judas. ¿Por qué con Judas? Porque traicionaba a Kirchner y quién más traidor que éste.(Las palabras de Jesús iban dirigidas a Judas, Jn.XIII, 27)
El vicepresidente Cobos, al que ya atacan en grafittis como traidor, ha cargado como Judas la culpa que condenó a Jesús a morir en la cruz, pero esa muerte permitió que el mundo se salve y tenga la vida eterna. Salvando las distancias y sin compararlos,por supuesto, Cobos salvó al país del caos o por lo menos puso paños fríos a una situación que nos llevaba por mal camino.
Apelo nuevamente a la sra. Presidenta para que comience a “gobernar con conciencia” (Con su conciencia) y no con caprichos y visiones equivocadas. A que escuche la voz del pueblo y actúe con sabiduría. Se lo deseo de corazón porque este país se lo merece, por todos y para todos, sin rencores, sin agresiones verbales innecesarias, pacificando porque ese es un rol: gobernar sembrando la paz y el consenso popular.
En el escrito anterior, cerré diciendo que Dios hará su parte, creo, sinceramente, que ya la está haciendo y que el vicepresidente fue el medio del que se valió para lograrlo.
¡Muchas gracias! Raquel Rosso
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