Cuando supe de su partida, quedé conmovido, con sensaciones diversas y a primera vista encontradas: de tristeza y alegría, de muerte y resurrección, de cielo y tierra…
Nos conocimos en el primer grado de la Escuela Ovidio Lagos, creo por el 1.961, poseedor de una risa contagiosa, interminable.
A los pocos años compartimos en Sacachispas todo un período de oro para el Fútbol infantil de la localidad. Con el ¨”Galería Mario” de mi viejo recorríamos los pueblos de los alrededores. Goro era delantero, algunos decían que tenía buen olfato para el Gol. Para nosotros era mejor que Valdanito, delantero de Tierrita ó Pachuca de la Banda Roja. Sin entrar en polémicas deportivas si Maradona es mejor que Pelé, conservo un Acta del partido jugado el 9 de marzo de 1.967 en cancha de los Charruas contra la Cañonera Roja de Correa, ese día hizo tres goles.-
Después vendrá la clasificación con Argentino para jugar el Torneo en Canal 5 de Rosario.
El trabajo, un oficio nos haría hombres de bien y creo que ya por esa época Reinaldo trabajaba en la Panadería de Pieretti, Rossi y Flumian.
Trabajo que mantendrá de adolescente, viajando de noche a Cañada de Gómez a la Escuela Técnica. Crecer, superarse todos los días un poco más.
Servir a la Comunidad, participando en diversas Comisiones. Pero gran parte de su historia, de su pasión de servicio se sintetizaba en el Club, siempre inquieto, siempre moviéndose de un lado para otro, de bajo perfil, dedicándole horas y horas, buscando lo mejor para la Institución sin prenderse en las internas. No lo demostraba mucho pero se le notaba el orgullo que Emmanuel y Facundo jugasen en primera.
El pecho puesto a la Mutual, junto con Nenucho, decisiones difíciles, algunas hasta dolorosas, de esa raza de dirigentes que nunca perdían su humanidad, no era de insultos, rencores, ni revanchas.
Desde hace unos años los de la Primaria nos reunimos a compartir una mesa, no para vivir de recuerdos sino para profundizar los afectos que nos miman el alma. Adivinen quién se encargaba de la comida y la bebida?, el más servicial
En el último tiempo sus dificultades motrices se acentuaron, estaba preocupado, pero como persona feliz, realizada, sostenida por su familia, nunca te lo hacia sentir como un peso. Percibí una vida no improvisada.
De aquél primer grado han pasado muchos años. Nos fuimos construyendo uno a otro. Renaldo: GRACIAS por todo lo recibido, y si bien soy una persona de hablar, estas cosas del Alma me cuestan un poco más, discúlpame, hoy no tuve el coraje de decírtelo en público.
Sergio Carlachiani
NdelaR: No hay error: Goro se llamaba RENALDO y no REYNALDO
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